3 nov. 2009

¿Ficción? No, lo siento.

El perro del vecino no paraba de aullar, y a mi me estaba poniendo histérica.
El jueves tenía examen de Historia, y entre el dolor inaguantable de cabeza y los ladrilos del dichoso animal no era capaz de memorizar nada.
Asi que cogí el paquete de kikos que guardaba en la mochila para una ocasión especial y lo abrí. Saqué del cajón de la mesilla la llave del balcón de mi cuarto, y abrí lentamente la reja, por si alguno de mis vecinos cotilla estaba al otro lado de la calle, enfrente, vigilando los pasos de los demás.
Salí al balcón con un puñado de kikos en la mano, y los lancé al patio de mi vecino; el animalillo corrío como loco a comerse lo que para él era un manjar. No tardó nada... apenas cinco minutos, pero al menos conseguí que se callese un rato.
Cuando los dueños llegaron el perro estaba tumbado en el suelo, y no se levantó corriendo y ladrando deseando entrar en casa. Ellos gritaban: Bucco, Bucco, despirta; mientras le movían agitadamente. Pero no respondía.

Sí, yo me lo había cargado, pero no iba con esa intención. Los sinvergüenza de los vecinos dieron saltos de alegría y lloraban de la emoción; y yo no daba crédito ante tal escena.
Por un lado, le había hecho un favor al vecindario, que ahora dormiría tranquilo, y los dueños no tenían que tener la conciencia sucia al haberle dejado morirse congelado. Pero por otro, me daba pena, porque al fin y al cabo, había matado a un animal que no tenía la culpa de que sus dueños fuesen unos cabrones.


4 comentarios:

cevcc dijo...

en serio eso pasó de verdad? O_O

Clara dijo...

Que va... parte sí, pero si llego a matar a un animal, no se que sería de mi..

cevcc dijo...

es que, menudo susto me diste xD

Anónimo dijo...

eso es lo que pensaba yo, clara que no es de matar animales y quedarse tan tranquila. por cierto clara, fernando tiene un blog para la clase. por si lo quieres mirar es www.tantoporleer.blogspot.com , espero q t guste.

Julie