6 jun. 2010

Max Reinhard

"El placer de ver teatro, de jugar al teatro es un impulso elemental del ser humano. En cada persona vive, más o menos consciente el deseo ardiente de transformación. Dentro de nosotros siempre está la posibilidad de experimentar todas las pasiones, todos los destinos, todas las formas de vida.
Nada humano nos es extraño. Si esto fuese así, no podríamos entender a otras personas, ni en la vida, ni en el arte."