11 jun. 2009

La Familia de Pascual Duarte

He aquí un fragmente del libro La Familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela; autor existencialista de los años 40, perteneciente a una corriente denominada Tremendismo.

Os dejo una pequeña muestra, haber si os engancha como a mi, cosa que de nuevo ha hecho Fernando, y os animaís a leerla en veranito, que ya no queda nada, eeh?


Había llegado la ocasión, la ocasión que tanto tiempo había estado esperando. Había que hacer de tripas corazón, acabar pronto, lo más pronto posible. La noche es corta y en la noche tenía que haber pasado ya todoy tenía que sorprenderme la amanecida a muchas leguas del pueblo.
Estuve escuchando un largo rato. No se oía nada. Fui al cuarto de mi mujer; estaba dormida y la dejé que siguiera durmiendo. Mi madre dormiría también a buen seguro. Volví a la cocina; me descalcé; el sueloestaba frió y las piedras del suelo se me clavaban en la punta del pie. Desenvainé el cuchillo, que brillaba a la llama como un sol.
Allí estaba, echada bajo las sábanas, con su cara muy pegada a la almohada. No tenía más que echarme sobre el cuerpo y acuchillarlo. No se movería, no daría ni un solo grito, no le daría tiempo... Estaba ya al alcance del brazo, profundamente dormida, ajena. -¡Dios, qué ajenos están siempre todos los asesinados a su suerte!- a todo lo que iba a pasar. (...)
No me atrevía; después de todo era mi madre, la mujer que me había parido, y a quien sólo por eso había que perdonar....
No; no podía perdonarla sólo porque me hubiera parido. Con echarme al mundo no me hizo ningún favor, absolutamente ninguno... No había tiempo que perder. Había que decidirse de una buena vez. (...) Me abalancé sobre ella y la sujeté. Forcejeó, se esucurrió... Momento hubo en que llegó a tenerme cogido por el cuello. Gritaba como una condenada. Luchamos; fue la lucha más tremenda que usted se puede imaginar. Rugíamos como bestias, la baba nos asomaba a la boca... En una de las vueltas ví a mi mujer, blanca como una muerta, parada en la puerta sin atreverse a entrar. Traía un candíl en la mano, el candíl a cuya luz pude ver la cara de mi madre, morada como un hábito de nazareno... Seguíamos luchando; llegué a tener las vestiduras rasgadas, el pecho al aire. La condenada tenía más fuerzas que un demonio. Tuve que usar de toda mi humbría para tenerla quieta. Quince veces la sujetaba, quince veces se me había de escurrir. Me arañaba, me daba patadas y puñetazos, me mordía. Hubo un momento en que con la boca me alcanzó un pezón -el izquierdo- y me lo arrancó de cuajo.
Fue el momento mismo en que pude clavarle la hoja en la garganta...
La sangre corría como desbocada y me golpeó la cara. Estaba caliente como un vientre y sabía lo mismo que la sangre de los corderos.
La solté y salí huyendo. Choqué con mi mujer a la salida; se le apagó el candil. Cogí el campo y corrí, corrí sin descanso, durate horas enteras. El campo estaba fresco y una sensación como de alivio me corrió las venas.
Podía respirar...


Esto que acabaís de leer, si es que habeís conseguido llegar al final, es un fragmento de La Familia de Pascual Duarte; sí, ya sé que lo he dicho antes, pero necesito una introducción; bueno, a lo que iba: En esta novela hay un asesinato, cometido por el protagonista y no se sabe muy bien por qué ha cometido tal crimen.
Camilo José Cela se basó en una novela de Camus llamada El Extranjero, en donde un personaje cometía un crimen, sin saber las causas que le llevan a hacer eso, y es condenado.
Como habreís deducido, el fragmento de arriba es el momento del asesinato; reconozco que me costó leerlo, y que también me ha costado transcribirlo a este blog que comparto con vosotros, porque las imágenes son muy impactantes.

Espero no haberos aburrido.
No sé que pondré en el próximo post, la verdad, por que quiero hablar de muchas cosas, y además, tengo en mente un pequeño relatillo que estoy "intentando" escribir.

Muchos besos, blogeros míos. ^^

7 comentarios:

cevcc dijo...

ODIO ese libro... así que si no te importa, mejor no lo leo. No quiero tener que recorarlo ¬¬

Clara dijo...

Uo, por qué lo odias? :S, bueno, gracias por pasarte, de todas maneras ;) SIEMPRE ERES LA 1ª, graciasss!!

Ya me contarás por que razón odias ese libro ¬¬

cevcc dijo...

Pues porque lo leí y no me gustó naaaaaaaada en absoluto.
Es de lo más amargo T_T

Dark Knight dijo...

Es terrible, sí..., pero también una gran novela. Y a veces los libros más amargos son los que más nos hacen pensar, ¿o no? Me encanta provocar debates literarios ;-) Saludos

cevcc dijo...

En eso tienes razón Dark Knight, pero es que yo soy muy llorona y me meto mucho en los libros (vivan los libros! xD) y pues prefiero evitar los que son tristes y tal. Que para eso ya está la vida real (sunque no la mía, gracias a Dios :D)

Lúa dijo...

Como nos estamos aficionando todos -aún más- a la lectura con estas clases de Lengua y de Literatura Universal... Ya sabemos que La familia de Pascual Duarte es tremendista, hace unos meses no podría haberlo dicho.

Así que te has leído el libro... Yo lo haré en algún momento, pero por ahora tengo una lista de cuidado para este veranito que ya ha empezado.

Un abrazo! Nos vemos en Septiembre, espero; ¿te vas por humanidades, verdad?

Clara dijo...

Claro, en septiembre me examino de Ingles, menudo palo... en fin, casi que lo prefiero, para ir bien el año que viene...

Un abrazo, y disfruta de estos tres mesecillos!